Remigio Mendiburu (1931-1990)

Nació en Hondarribia y se dedicó a la escultura durante toda su vida. Marchó a Madrid muy joven y comenzó a estudiar Bellas Artes en la prestigiosa Academia de San Fernando. De allí se trasladó a Barcelona, donde contactó con los artistas e intelectuales de la época: Tapiés, Miró, Portabella, Guinobart... En 1958 abandonó Barcelona y marchó a París para conocer de cerca las bases del informalismo. Inmerso en el mundo del arte, en 1960 fue miembro de los grupos vascos de arte como "Gaur". Trabajador infatigable, expuso tanto en grupo como en solitario, en lugares como Madrid, Barcelona, París, Donostia, Tenerife, Méjico, Venecia, Basilea... También ganó diversos premios.
La madera ha sido la base del trabajo de Mendiburu pero también trabajó la piedra y el metal. Una de sus constantes era el tronco de los árboles. Respetando las formas de los troncos pero manipulándolos con la ayuda de varios instrumentos, desarrolló muchos temas: la experiencia totémica de los árboles abrazados, árboles que miran a sus propias raíces...
Podría decirse que su obra más popular es el testigo de la Korrika.