Gabriel
Aresti (Bilbao 1933-1975)
Poeta y dramaturgo
nacido en Bilbao el 14 de octubre de 1933. A los 21 años publicó
sus primeros poemas en Euzko-Gogoa de Guatemala, pero se dió a
conocer al poco de aquello, cuando empezó a colaborar en la revista Egan
primero, y en Zeruko Argia y Euskera más tarde.
Nació
en el seno de una familia euskaltzale y nacionalista. Sin embargo, tuvo que
aprender la lengua de joven. Fue y es considerado un euskaldunberri modelo.
Lo nombraron académico correspondiente de Euskaltzaindia en 1957. Cabe
destacar que su oficio nada tenía que ver con las letras, se ganaba la
vida como contable y sus horas libres las dedicaba básicamente a la escritura.
En 1959 le
es concedido el primer premio en el certamen de Bedoña por el poema titulado
"Maldan behera" y realiza un estudio sobre el primer comediógrafo
vasco Pedro Barrutia. A partir de estas fechas su actividad se acrecienta: gana
el primer premio "Toribio Altzaga" de teatro por su obra titulada
"Mugaldeko herrian eginikako tobera" (1961), publica en Egan
su obra de teatro "Etxe aberatseko seme galdua" (1962), obtiene el
premio "Loramendi" de poesia vasca por "Harri eta Herri"
(1963), que publica en 1964, así como "...Eta gure heriotzeko orduan",
y se representa su obra "Beste mundukuak eta zoro bat" por el grupo
de teatro Jarrai de Donostia. Estas, y en especial "Harri eta Herri",
le acreditan como autor en lengua vasca de primera categoría, capaz de
llegar al público sin caer en la concesión, y de temática
moderna, factor éste que tanto se echaba de menos en la literatura creada
en euskera. En 1965 seguimos conociendo nueva producción suya con el
drama-novela "Mundu-munduan"; obtiene el premio "Lizardi"
(1966) y publica "Justizia Txistulari" (1967). En 1968 su labor se
ve recompensada con el Premio Nacional de Literatura "Jose María
de Iparraguirre" por "Harri eta Herri". Pero su total reconocimiento
llegaría después de su muerte.
Como dramaturgo, traductor, articulista y sobre todo como poeta, fue una bocanada
de aire fresco traído desde la izquierda, tomado directamente del pueblo
y creado para los oídos del pueblo; a diferencia de aquellos que se limitaban
a seguir arando sobre campos ya cosechados, Gabriel Aresti trajo aires de modernidad
y de revolución a una lengua y a un estilo en decadencia y rompió
todos los moldes.
Gabriel
Aresti fue un hombre muy discutido. Se le achacó que su euskera era excesivamente
popular y recargado de erderismos, que su estilo para defender a capa y espada la unificación
del euskera rozaba la intolerancia y también que su humor, cargado de
ironía y escepticismo no eran otra cosa que irreverencia. Sea lo que
fuere Gabriel Aresti marcó todo un hito dentro de la historia de las
letras vascas.
Gure Mendea