(Fotografía de Indalecio Ojanguren)

Pedro Jose Elizegi Pello Errota (1840-1919)

Este asteasuarra era un magnífico bertsolari y los que lo conocieron decían que tenía un humor ingenioso y agudo. Como buen bertsolari, tenía la capacidad de decir mucho en muy pocas palabras. Era molinero de profesión y complementaba las escasas ganancias de su trabajo cantando bertsos en fiestas y desafíos. Llegó a alcanzar tal fama que los emigrantes vascos en América le pagaban el viaje hasta allí para que fuera a cantarles bertsos. Debutó como bertsolari cuando apenas cumplió los catorce años. He aquí uno de sus primeros bertsos:

Larru gorrian jaio nintzen ni

ez det aberastasunik
nigatik ez du inork esango
kaballerua naizenik
gure Jainkuak ez dit faltatzen
gau eta egun osasunik
tamaña onetan naizen arte
ez daukat estuasunik

Nací totalmente desnudo

no poseo riqueza alguna
de mí nadie dirá
que soy un señorito pudiente
nuestro Señor me otorga
salud día y noche
y mientras siga así
no pasaré penalidades

Gracias a la prodigiosa memoria de su hija Mikaela, ha sido posible recuperar y conservar todos sus bertsos improvisados y escritos. En el libro "Pello Errotaren bizitza bere alabak kontatua" ("la vida de Pello Errota contada por su hija") publicado en 1963, su hija Mikaela relata su vida, sus ideas y peripecias. Estas fueron sus últimas palabras, esculpidas en el monumento en su memoria que se encuentra en su pueblo natal:

Ara zer esaten dedan

aizken-aizkenian
zer egin bear dezuten
iltzen naizenian
Aita Gure bana esan
nire izenian
zerura joan nendin
zuzen-zuzenian

Estas son mis palabras

En éste mi último suspiro
esto es lo que tenéis que hacer
cuando yo muera:
rezad un Padre Nuestro
en mi nombre
para que pueda ir
directamente al cielo

Gure Mendea