| ERRIBERRI
- OLITE
Histórica y monumental, en esta ciudad rodeada por tierras
de labranza y viñedos se resumen muchos siglos de la historia
navarra. Su castillo se levanta grandioso en medio de estas tierras
campesinas y vinícolas, con la ciudad a sus pies y como adelanto
de una de las partes antiguas más interesantes de Nafarroa.
HISTORIA
En el año 1147 García Ramírez el Pacificador
le otorgó un estatuto similar al de Estella, con el fin de
atraer más habitantes, y desde ese momento la ciudad fue
ganando en importancia. Se amplió el centro, y al sur del
antiguo núcleo romano fue surgiendo otro nuevo.
A partir de aquí se convirtió en la ciudad favorita
de los Reyes de Navarra, como lo demuestra el hecho de que fueran
muchos los que se acercaron hasta aquí, en concreto hasta
el primeramente construido Palacio Real y luego convertido en Corte
del Reino. En 1407 Carlos III el Noble la consideró ciudad
favorita y fue convertida en cabeza de una nueva merindad. En 1630
consiguió la carta puebla.
En plena Guerra de Independencia (1813), el general Espoz y Mina
dio la orden de destruir el castillo, tal vez el monumento más
importante de todo el Viejo Reino, para que los franceses no pudieran
refugiarse allí, pero en 1937 comenzaron las obras para reconstruirlo.
LOS CASTILLOS Y LA IGLESIA DE SANTA MARÍA
El maravilloso Castillo-Palacio Real es el resultado de una construcción
de varias épocas, y, de esta manera, podemos decir que hablamos
de dos castillos.
En la Plaza de Teobaldos tenemos la parte antigua de él
o Castillo Viejo, hoy en día Parador de Turismo, situado
en la antigua fortaleza del núcleo romano. Los visigodos
volvieron a levantarla y más tarde fue residencia real de
Navarra. Podemos subrayar, en su portada, la Torre de la Atalaya
o "de la Cigüeña", sus ventanales góticos
y la entrada principal renacentista.
Pegado a este Castillo Viejo se encuentra la iglesia gótica
(s. XIII) de Santa María, con su espectacular entrada y fachada
en forma de claustro. Muy rica en iconografía, hay que destacar
en su portada las estatuas de los apóstoles, de una reina
y de la Virgen y el Niño. En el tímpano encontramos
representadas el Nacimiento, la Muerte de los Santos Inocentes,
la Huida a Egipto, la Presentación en el Templo y el Bautismo
de Jesús.
En el interior hay que contemplar detenidamente el rico retablo
mayor renacentista y la talla hispánico-flamenca del Cristo
de la Buena Muerte. Por último, si pasamos del "Cerco
Interior" al "Exterior" (de la Plaza de Teobaldos
a la de Carlos III), veremos adjunta a la iglesia (entre los dos
castillos) el incomparable Palacio Real, de estilo gótico
hecho levantar por Carlos III.
Como ya hemos dicho, éste es uno de los principales y más
espectaculares monumentos de todo el Territorio y, además,
es la sede de los anuales Festivales de Navarra. El centro del palacio
lo ocupan las Cámaras del Rey y de la Reina y las Galerías
Doradas, y en torno suyo se organizan el Jardín de la Reina,
la Torre de las Tres Coronas, la Torre del Pozo (unidas por las
rondas), la Torre de los Cuatro Vientos y la Torre de la Atalaya.
Horario de visitas para el Castillo: diario de 10 a 14 y de 16
a 17:30 (20 en verano) horas hasta media hora antes de cerrar. Entrada
para adultos 1,8 €. Suelen hacer descuentos a niños,
jóvenes y mayores.
LA PLAZA Y LA ZONA ROMANA
Bajo la Plaza de Carlos III (bajo tierra), que une la zona medieval
con la romana, podemos visitar dos galerías medievales con
arcos de medio punto y ojivales. Aquí mismo, al comenzar
la zona romana, nos encontramos con la Torre del Chapitel o del
Reloj, colocado sobre un arco-portal y que en su época fue
sede del Consejo y almacén de provisiones.
Entrando por ahí, pasaremos junto a Teobaldos a través
de la calle San Francisco, donde encontramos (debería estar
ya construido) el Museo del Vino. A la izquierda de esta calle tenemos
la Rúa de la Tendería y a la derecha la Rúa
de la Judería, junto al Castillo, agradables callejuelas
que invitan a un placentero paseo.
LA ZONA MEDIEVAL
Por aquí, lo mejor, más que ofrecer un itinerario
concreto, lo que recomendamos es perderse un poco, callejear sin
un rumbo concreto y tomar las bocacalles sin pensarlo, ya que en
cada esquina encontraremos una nueva curiosidad o preciosidad que
hará que no tengamos tiempo para el aburrimiento. Esta parte
de la ciudad está llena de sorpresas: palacios renacentistas
o barrocos, grandes escudos de armas, preciosos aleros trabajados
en madera, piedra o ladrillo, las propias fachadas de las casas
Un conjunto magnífico.
Sobre todo y especialmente, fijaos en los palacios y en los numerosos
detalles de la Rúa Mayor; por destacar dos, no podéis
dejar de visitar los palacios de la Rada (al principio de la calle)
y la de los Marqueses de Feria (al final).
Mientras paseáis, antes o después acabaréis
encontrando la Iglesia de San Pedro, en el espacio llamado El Fosal,
junto a las murallas. Comenzada en estilo románico, vuestra
atención se dirigirá principalmente hacia el claustro
y la portada, pero también hacia las torres góticas
en forma de aguja y hacia las pinturas del retablo mayor barroco.
JUNTO A LAS MURALLAS
Esta es la ciudad de Navarra que mejor ha conservado toda su zona
romana amurallada, de la cual nos han llegado la estructura de la
fortaleza y algunas torres. En la Edad Media estas murallas fueron
ampliadas, con lo que se le añadieron las tres torres defensivas
occidentales, la Torre del Chapitel y las cinco puertas o entradas.
Los nombres de las calles también son de esta época.
En cuanto se acaba la Rúa Mayor, salimos de las murallas
y giramos a la derecha, llegamos al Convento de Santa Clara, y al
otro lado de la ciudad, cerca del núcleo romano, al Convento
de San Francisco, del siglo XVIII, con su portada gótica.e
aldean barruti erromatarretik gertu, XVIII.eko San Francisco komentua,
atalde gotikoa gordetzen duena.
| Territorio:
A Iruñea:
Altitud:
Población:
Vascoparlantes:
Extensión:
Densidad:
Fiestas: |
Nafarroa
42 km.
388 m.
3.042
%5
83 km2
38 hab./km2
Fiestas patronales (14 de septiembre) |
UXUE
Según cuenta la leyenda, en la época en la que estas
tierras estaban en manos de los musulmanes, la Virgen María
vivía escondida en una cueva, hasta que un día se
le apareció a un pastor en el lugar donde luego se le construiría
un santuario. El nombre del pueblo vendría de la paloma ("usoa"
o "usue" en euskera) que entraba y salía de la
boca de la cueva.
Situada en un monte a 815 metros en la sierra de su mismo nombre,
aquí el viento frío que se cuela por entre sus casas
y calles medievales es el indiscutible rey, y, dominándolo
todo, empinadas calles de piedra, casas solariegas, montes y tierras
de los alrededores, se encuentra la iglesia-fortaleza de Santa María.
Construida entre los siglos XII y XIV, dentro se conserva el corazón
del rey Carlos II. Primeramente, había una iglesia prerrománica,
sobre la cual construyeron una románica (XI-XII), pero sólo
la triple cabecera. Más tarde, Carlos II haría levantar
la amplia nave gótica, además de rodear el templo
con una ronda y torres almenadas. De éstas han permanecido
la de los Cuatro Vientos y la de los Picos.
La Virgen de Uxue es la patrona de la Ribera, y se le guarda una
gran devoción desde hace mucho tiempo. Es, además,
una de las imágenes románicas más antiguas
y bellas de Navarra. La iglesia se encuentra abierta todos los días
de 8 a 20 horas.
SAN MARTÍN DE UNX
Este pueblo está formado por las casas que antes rodeaban
al hoy en día inexistente Castillo de Ferrate. La Iglesia
de San Martín de Tours, situada en la parte más alta
del pueblo, contiene una única nave de estilo románico.
Consagrada en 1156, en el siglo XVI se le adjuntó una nave
gótica, y en el XVIII una más, que hoy en día
hace las veces de pórtico. Destacaremos los capiteles de
la entrada y la cripta románica (bajo unas escaleras) de
tres naves. Abierta martes y jueves entre las 8:30 y las 19:30 horas;
los sábados a las 19:30 y los días festivos a las
11:30.

|