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DECLARACION DE juan jose ibarretxe No es hora de repartir culpas sino de
reaccionar
1) El anuncio del final del alto
el fuego supone un paso atrás, una quiebra en la ilusión
de nuestra sociedad. Pero como lehendakari quiero enviar un mensaje
a la sociedad vasca para no perder la esperanza. Nada va a ser
igual que el pasado: una sociedad que ha conocido lo que es vivir
en paz no se acostumbrará jamás de nuevo a un escenario
de violencia.
2) No es hora de repartir culpas,
sino de reaccionar con equilibrio, con responsabilidad, sin perder
los nervios, con serenidad. El lehendakari no va a entrar en
una guerra de acusaciones. Tenemos que tener claro que la responsabilidad
principal es de quien anuncia que vuelve a la actividad armada.
Y tenemos que tener claro también los demás que
para consolidar la paz aún podemos hacer entre todos mucho
más. Porque el protagonista de nuestro futuro no es ETA,
sino la sociedad vasca. Una paz que ha encontrado más
acomodo en la sociedad vasca que en el debate político.
3) Como lehendakari voy a realizar
contactos discretos e inmediatos con todos los partidos políticos
vascos y con el presidente Aznar para afianzar una posición
política capaz de superar el anuncio de ruptura de tregua.
Hay que superar de una vez una fase de contradicción en
la que no hemos estado dispuestos a sentarnos para hablar entre
nosotros, aunque lo hemos hecho profusamente a través
de los medios de comunicación, generando un debate que
no ha incorporado nada más que confusión y distancia
con la sociedad.
4) Tenemos un gran activo para
alcanzar la paz: la madurez de la sociedad vasca, sus ansias
de paz y de libertad. Hoy más que nunca se necesita de
una sociedad vasca protagonista de su propio futuro y comprometida
en el desarrollo de respuestas que hagan inviable la vuelta atrás
del proceso. Y desde luego con el lehendakari a la cabeza de
este compromiso.
5) Ahora más que nunca
cobra vigencia el compromiso del Gobierno vasco y de los partidos
en los que se sustenta con la apuesta inequívoca por las
vías políticas y democráticas. Con su comunicado
ETA se sitúa fuera de la realidad y contra la aceptación
de estas vías asumidas por la totalidad de las formaciones
políticas de este país.
6) Quiero por último enviar
un mensaje a la sociedad para no caer en el pesimismo. Tenemos
un camino recorrido. Hay que actuar con serenidad. Por ello,
quiero hacer un llamamiento al conjunto de la sociedad y, en
especial, a los agentes políticos, sindicales, económicos
y movimientos sociales comprometidos en el proceso de paz a perseverar
en el mismo redoblando esfuerzo y compromisos para que la paz
auténtica y definitiva sea irreversible. |